La UFC se encamina a un 2026 que promete consolidar a nuevas estrellas y reafirmar el dominio de figuras ya establecidas. Con varias divisiones en plena ebullición y una base global de aficionados en constante crecimiento, el próximo año perfila historias que podrían definir una etapa clave en la historia de las artes marciales mixtas.
Uno de los nombres llamados a ser protagonistas es Islam Makhachev. Su consistencia, dominio técnico y capacidad para imponer su plan de pelea lo mantienen como una referencia del deporte. Si logra sostener su hegemonía y asumir nuevos desafíos —ya sea en su división o explorando otros límites—, 2026 podría reafirmarlo como uno de los peleadores más dominantes de su generación.
En el peso pluma y ligero, Ilia Topuria aparece como una de las cartas más fuertes de la UFC. Su mezcla de potencia, precisión y confianza lo ha convertido en una figura con proyección global. Un año activo, con defensas de alto nivel o superpeleas, podría colocarlo en el centro del debate por el estatus de mejor libra por libra.
Otra división que promete titulares es el peso gallo. Sean O’Malley, con su carisma y estilo vistoso, sigue siendo un imán mediático, mientras que perfiles más sobrios y técnicos como Petr Yan representan el contrapunto competitivo. Las posibles rivalidades y revanchas en esta categoría podrían ofrecer algunas de las peleas más atractivas del año.
En las categorías más ligeras, nombres como Brandon Moreno continúan siendo sinónimo de regularidad y espectáculo. Su experiencia y conexión con el público latino lo mantienen como una figura relevante, especialmente en eventos internacionales donde la UFC busca seguir expandiendo su alcance.
Más allá de los campeones, 2026 también podría ser el año de la consolidación de nuevos talentos. La organización sigue apostando fuerte por prospectos surgidos del Dana White’s Contender Series y The Ultimate Fighter, jóvenes peleadores que llegan con estilos agresivos y sin complejos, capaces de alterar el orden establecido en poco tiempo.
Finalmente, el calendario y la estrategia de la UFC apuntan a eventos de gran impacto mediático, con carteleras pensadas para atraer tanto al aficionado tradicional como a nuevas audiencias. Esa combinación de estrellas consolidadas, rivalidades latentes y sangre nueva perfila un año intenso y decisivo.
En síntesis, 2026 se proyecta como un año de afirmación y transición para la UFC: campeones que buscan dejar legado, contendientes que reclaman su lugar y una promoción que sigue expandiendo su influencia global. Un escenario ideal para que surjan los nombres que marcarán la próxima era de las artes marciales mixtas.
